Edredones nórdicos Vs edredones conforter

Los edredones de cama presentan una gran variedad de modelos, pero dos son los que se llevan la palma en los últimos años: los nórdicos y los conforter. Si estás pensando en comprar un edredón para tu cama y no te has decidido por ninguno de los dos modelos te ayudamos contándote cuáles son las principales ventajas de cada tipo de edredón para que puedas escoger bien y sentirte satisfecho con tu decisión.

Ventajas de un edredón nórdico

Los edredones nórdicos cuentan con una legión de fans y esto es porque tienen muchas ventajas a su favor. Veamos las más importantes.

-Puedes variar su apariencia gracias a las fundas. Un edredón no es barato, pero las fundas las hay de todos los precios. Y estas te permiten variar el aspecto de tu habitación de manera muy sencilla. Una manera de hacerlo sin gastar demasiado es aprovechar las ofertas de fundas en la sección de outlet de tu tienda online o esperar a las rebajas para hacerte con un nuevo juego.

-Puedes combinar edredones de diferente grosor si es necesario. Los edredones nórdicos pueden tener diferentes gramajes. En función de esto darán más calor o menos. Puedes tener un nórdico más fino para entretiempo y otro más grueso para invierno. Incluso puedes juntar ambos en los días de más frío para conseguir un extra de calor.

Ventajas de un edredón conforter

El edredón conforter también tiene varias ventajas importantes que hay que tener en cuenta a la hora de considerar su compra.

-No tienes que colocar y quitar la funda. El edredón conforter ya trae un estampado o es de un color determinado. No se usa una funda con él, sino que se luce sobre la cama sin más. Esto evita el trabajo de colocar la funda y quitarla para lavar. Además, en la mayoría de los casos, el conforter puede ir directo a la lavadora, ya sea la de casa ya sea la de una lavandería autoservicio, por lo que mantenerlo limpio no supone ninguna dificultad.

-La cama resulta más fácil de hacer. A no tener funda y ser una pieza única la cama resulta más sencilla de hacer. Con las fundas es habitual que el edredón acabe enroscándose en alguna zona y haya que tirar de él para alisarlo de nuevo. Pero el conforter siempre queda bien repartido, solo hay que extenderlo sobre la cama y listo.

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